A medida que los niños y niñas se van desarrollando, es normal que le hagan a los padres y madres este tipo de preguntas. Cada niño o niña va dando señales con su conducta, sus comentarios e intereses sobre los temas que le interesan. Es muy importante que la madre o el padre identifiquen ese interés y muestren la apertura y disposición para responder de manera clara, precisa y serena. Una respuesta adecuada para esta pregunta podría ser:
El crecimiento de los senos ocurre de manera diferente en cada mujer, y es algo que no podemos saber hasta que se vayan desarrollando. Esa etapa llegará aproximadamente a partir de los 10 años, en algunos casos puede tardar un poco más. Lo más importante no es el tamaño que tengan, sino, lo saludable que puedan estar tus senos y cada parte de tu cuerpo.
Es importante darles explicaciones precisas, con una connotación natural y adecuada para la edad. Con relación al desarrollo y la curiosidad que tienen los niños y niñas de “¿Cuándo me pasará?”, se les debe explicar que esa etapa del desarrollo llegará, aproximadamente en el rango de 10 a 18 años. Se les puede ir explicando cuáles son esos cambios que el cuerpo irá dando naturalmente, por qué suceden y el cuidado personal que deben tener.
A esta edad, ya los niños y niñas tienen la capacidad de preguntar sobre temas más complejos e ir comprendiendo las explicaciones de una manera más racional, por lo que se debe tratar de dar respuestas que satisfagan su curiosidad. Si nota que el niño o la niña aún queda con dudas, pregúntele si necesita saber algo más o qué quiere que le aclare, con el objetivo de que comprenda el tema.
Cuando los padres y madres se muestran abiertos a escuchar a sus hijos e hijas y a responder sus preguntas, van generando un canal de confianza que beneficia el desarrollo de los mismos. Demostrarles seguridad y comprensión ante cualquiera de sus curiosidades, le permite al niño o niña acercarse a la fuente más sana y segura de información, que son sus padres. De lo contrario, buscarán saciar su curiosidad por otras vías, que en muchos casos suelen ser las menos indicadas, como el internet u otras personas que podrían dar informaciones distorsionadas o poco adecuadas para la edad.
En el caso del internet, debe haber una supervisión directa de los padres o tutores al momento de investigar sobre estos temas, ya que pueden aparecer informaciones muy complejas y/o imágenes inadecuadas para su entendimiento.
En la medida en que los niños y niñas conozcan de manera sana y natural sobre su proceso de crecimiento, vivirán luego una adolescencia sin temores, mitos, tabúes y falsas ideas.


